La muerte lúcida, un proceso vital

La muerte lúcida, un proceso vital

La muerte es un tema presente en la vida de todos porque la muerte es un proceso vital que nos sitúa en ese umbral hacia la continuidad de la existencia, en una realidad que transcurre por unos parámetros donde no hay materia, que no están regidos por el tiempo lineal, donde ocupamos un cuerpo energético que no es perecedero y que permite crear de inmediato nuestra propia realidad. Por eso el escenario en el que te encuentras con una persona fallecida, ya sea a través de los sueños o de las experiencias sutiles, te proporciona la dimensión real del estado de ánimo y despertar que tiene en su periodo post-morten.

La incorporación de la muerte a la vida como un proceso natural, es una necesidad imperiosa para ampliar conciencia de uno mismo, y esto se lleva a cabo mediante el incremento de nuestra educación trascendente y de la investigación personal. De otro modo, seguimos a merced de los miedos, perdiendo la oportunidad de ganar responsabilidad en nuestras acciones y de contribuir a la implantación un nuevo estado de conciencia en nuestras sociedades. Hoy por hoy vivimos en un mundo que se nutre del miedo, del morbo, de la violencia, de la negatividad y que evoluciona hacia el terror. El miedo está hoy, más que nunca, por dentro y por fuera de nosotros, tal vez para que enfrentemos conscientemente esa parte de nuestra naturaleza.

La contrapartida a vivir con miedo reside en conocerse mejor y desarrollar el aspecto sutil de nuestra naturaleza, lo cual supone una prueba de confianza y valoración de uno mismo. Reconocerse en los talentos, cualidades, valores que uno tiene, es el mejor antídoto contra los grandes miedos del Hombre. La muerte no es sino el sumatorio de todos los miedos, por eso, la muerte se da en la vida humana a partir del momento en que el individuo no se atreve a ser él mismo, no se atreve a pensar con libertad, a conocerse y a amarse. Una persona que no se ama, no evoluciona. El amor es una clave evolutiva y donde reside el miedo, no cabe el amor.

La muerte lúcida es un concepto que supone haber vivido con lucidez, con conciencia de sí mismo, con sentido y significado de la vida. Represente la recuperacion de la totalidad del nivel evolutivo que uno tiene, el paso directo y sin transiciones a seguir evolucionando con plenitud en el periodo post-mortem con nuestros colegas evolutivos en las uniones de procedencia. Morir y renacer con lucidez es parte de nuestro futuro evolutivo como conciencias.

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