Vivir con lucidez

VIVIR CON LUCIDEZ

En la actualidad existen conciencias que están haciendo un gran esfuerzo de autosuperación, han conseguido un grado mayor de lucidez y equilibrio emocional y tienen una prioridad máxima en su vida: agilizar su evolución consciente.

Curiosamente estas conciencias no se conforman sólamente con mantenerse a flote muy por encima de la mediocridad, sino que persiguen un estándar de excelencia evolutivo donde no cabe quedarse atrapado en la fascinación de reconocimientos mundanos. Mantienen su andadura dentro de unos parámetros donde evolucionan sin acumular retrasos y con una dinámica que garantiza que no hay retorno a estadios evolutivos ya superados. Esto se consigue a base de vivir en el presente continuo.

Estas conciencias han ido reconociendo en su experiencia evolutiva, principalmente gracias al desarrollo avanzado de sus facultades sensibles y a su equilibrio emocional, los requisitos que hay que reunir para alcanzar estadios mayores de evolución. Por eso en la presente oportunidad humana, valoran la importancia que tiene la evolución en el caos y la prioridad de sostener el esfuerzo evolutivo con plena consciencia y lucidez.

Vivir con lucidez implica haber detectado aquellos parámetros que agilizan la autoevolución y estar en la firme disposición de aplicarlos.

Necesariamente esos parámetros de referencia pasan por el desarrollo de unas cualidades entre las que destacan primordialmente: el pensamiento libre, el dominio energético, el autoliderazgo y la acción de utilidad significativa.

LA CONCIENCIA LÚCIDA

La conciencia lúcida es aquella que sabe lo que tiene que hacer y lo hace. Es consciente de lo que sabe y lo aplica oportunamente. Confía plenamente en sí misma y es su referente primordial.

Es alguien que ha alcanzado un desempeño altamente complejo y maduro en sus niveles de actuación interdimensional y es del todo consciente de su función catalizadora de evolución.

Esta condición evolutiva implica estar en disposición de hacer un trabajo profundo y a menudo solitario, lo cual no quiere decir solo porque la lucidez es una vacuna contra la soledad, pero sí consciente de mantener un estatus de libertad con respecto a dependencias o sometimientos a grupos o ideologías caducas en los que la gente común todavía cae por ese sentimiento de vacío existencial o de fragilidad emocional.

El individuo lúcido es aquel que ha parcheado las grietas de la soledad patológica y actúa sustentándose en sus propias energías equilibradas y maduras para llevar a cabo sus metas.

Practica el dominio consciente de su campo energético; ésto significa que consigue mantener en su vida diaria un clima íntimo donde predomina la ausencia de interferencias interconcienciales y la disponibilidad asistencial. Con ello posibilita allí donde se encuentre ambientes de equilibrio y ecuanimidad.

Alimenta una constante de estudio e investigación, buscando un alto rendimiento y productividad de su tiempo-vida en temáticas avanzadas que sean de utilidad pública.

Apuesta por las conductas maduras con predominio del pensamiento libre, liberado/a de sistemas de creencias cerrados, radicales y absurdos que cercenan el uso del libre albedrío, promueve la autorrenovación y mira hacia el futuro en la búsqueda de verdades que sabe biodegradables. Sistematiza su saber dentro de supuestos epistemológicos con apertura, reflexividad y autocrítica. No pretende inculcar su conocimiento, pero sí animar a los demás en la búsqueda del autoconocimiento.

Mantiene una vida afectiva sana e integrada en un ambiente social participativo y comprometido con la evolución.

Promueve la grupalidad y el trabajo cooperativo. Es un referente maduro que descubre e incentiva los talentos de sus próximos.

Es un ejemplo de ética aplicada de la que ha hecho su código de vida multidimensional. Vive motivado por el cumplimiento de su proyecto de vida contribuyendo a la aceleración evolutiva de su entorno de forma lúcida y consciente. Es coherente en su actuación y conoce el efecto catalizador que provoca en su área de actuación.

LA PRESIÓN EVOLUTIVA COMO DESPERTADOR DE LA CONCIENCIA LÚCIDA

Cualquier tipo de presión que se observa en la vida tiene en la conciencia evolucionada consecuencias más potentes, debido al compromiso adquirido por ésta en su lugar de procedencia. Luego es frecuente observar historias personales enormemente complejas, donde el individuo ha podido quedarse por largo tiempo atascado en el torno repetitivo. Sin embargo, llama la atención el coraje y la capacidad de superación de unas condiciones que apearon definitivamente a otros individuos de su proyecto de vida.

La conciencia lúcida sabe que no puede atascarse en su historia personal de vida. Ya que ésta es inevitable será aprovechada en el renacimiento terrestre como el guión que contiene insertadas las claves de su despertar en su presente actualización evolutiva.

CUALIDADES CONCIENCIALES MADURAS

1. EL PENSAMIENTO LIBRE

Operación crítica por excelencia. Consiste en la depuración cabal de las opiniones, prejuicios, ideas heredadas o espontáneas que se aceptan sin discusión con el fin de acceder a un saber sin supuestos. Suspensión de todas las creencias mientras no puedan presentarse con la garantía innegable de la evidencia. Medio incontestable de adquisición de la propia verdad o visión personal de las cosas con el significado sentido que libera de opiniones que enajenan la percepción más pura de la conciencia.

Con el ejercicio del pensamiento libre empezamos a establecer las conexiones que nos vinculan directamente con nuestro lugar de origen y de este modo recuperamos la manera de pensar que es propia de esas comunidades mentales de equilibrio. Es la vacuna para dejar de ser pensados y el método de implantación de los dispositivos en el cerebro que viabilicen la recuperación del proyecto de vida. El pensamiento libre es la matriz de la reflexividad avanzada y de la investigación en la dirección correcta. De ello surge la aportación energética que contribuye cualitativamente a la evolución de nuestra comunidad.

Propiedades derivadas del ejercicio del pensamiento libre:

  • Automotivación por trabajos de reflexión e investigación originales.
  • Autodesafío. Poner a prueba la confianza en uno mismo es el principal desafío. El pensamiento libre comunica con los colegas afines y con el proyecto personal de vida.
  • Creatividad. Despertar de las cualidades heurísticas, acceso a las ideas innatas y al conocimiento global del individuo.
  • Entrenamiento sináptico insustituible. Mantener la plasticidad neuronal, ampliar las redes y dispositivos cerebrales y paracerebrales para conseguir imprimir el máximo del conocimiento total de la conciencia. Garantía de cerebros más hábiles en el futuro.
  • Interdisciplinaridad. Un primer paso a la grupalidad madura. No se puede investigar sin contar con los demás, sin intercambiar los saberes, sin comunicar los hallazgos y sin generalizar los resultados.
  • Trascendencia multidimensional. Comunicación e intercambio avanzado con nuestra comunidad de origen.
  • Viabilidad asistencial permanente. Asistencialidad abierta y directa a la unión de procedencia, con repercusiones extensivas a la realidad humana. Portavoz y señuelo de colegas evolutivos afines.

La investigación mantiene despierta la curiosidad porque por más que se consigue averiguar siempre queda mucho por saber. Las cuestiones no se agotan ni tampoco hay cuestiones pequeñas y es esa búsqueda incesante, esa perseverancia en el tiempo, esa atención crónica mantenida, esa fidelidad y abnegación hacia la temática la que tarde o temprano termina trayendo sus frutos.

La investigación de alto nivel propia de una conciencia lúcida es integradora, asistencial y de gran rentabilidad evolutiva. La investigación es en sí misma una actividad que se puede realizar hasta el último momento de vida humana.

2. AUTOLIDERAZGO

El autoliderazgo es la condición mediante la cual la conciencia es plenamente responsable de sí misma, consciente de sus actos y de las repercusiones de los mismos en su entorno conciencial multidimensional y consciente del compromiso que tiene con su autoevolución y la de su grupo.

Desde ahí la conciencia despierta es líder porque es una conciencia aglutinadora.

La condición de autoliderazgo emerge como resultado de la experiencia acumulativa de talentos puestos en acción, cualidades concienciales y habilidades desarrolladas después de mucho trabajo aplicado a lo largo de muchas vidas.

De todos es sabido que una variable avanzada de la conciencia no se consigue en una sola vida. La conciencia lúcida es multidotada y trae unas cualidades innatas que aplica y sostiene en el día a día con naturalidad y sin alarde pero que sabemos que son el resultado de mucho trabajo en el pasado.

Por tanto ha venido forjándose a sí misma en grupo y en solitario a largo de muchísimas vidas, dando forma con constancia, abnegación, disciplina, a cualidades concienciales diversas y esenciales sobre las cuales se va a sostenerse a la hora de ejercer su autoliderazgo y que le van a otorgar el soporte imprescindible para llevar a cabo cotas mayores de recuperación de lucidez en la vida humana.

  • Autoridad moral ( conocimiento + aplicación ) que se autorregenera cotidianamente y permite que las personas se reúnan en su entorno porque no ambiciona obtener ventajas particulares y sí satisfacer intereses grupales mayores.
  • Responsabilidad a la hora de asumir compromisos y encarar desafíos inevitables que conduzcan a la renovación y a la transformación evolutiva propia y del grupo.
  • Dominio energético, el llamado carisma, procede del entrenamiento y la interacción multiexistencial con sus energías. La comunicabilidad o el don de gentes entrenado en las más diversas culturas otorga como resultado esa plasticidad bioenergética o presencia conciencial allí donde actúa y el poder de ecualizar para mejor el cariz energético de los ambientes donde opera.
  • Ética aplicada, condición sine qua non se convierte en un liderazgo vulgar de manipulación, seducción y lavado cerebral.
  • Grupalidad avanzada, en el sentido de promover la autocrítica, el autoliderazgo, la autoconfianza y la autorresponsabilidad en su entorno. No genera seguidores de ningún tipo y menos aún ciegos.

3. UTILIDAD SIGNIFICATIVA

No se puede pretender vivir en plena lucidez si no hay disponibilidad asistencial con discernimiento. Es decir se trata de asistir en todo momento y lugar a quien toque y donde toque, física y extrafísicamente, de forma discreta y sin autopropaganda.

Conoce el efecto dinamizador que ejerce en la evolución de su grupo al ampliar por catálisis las posibilidades evolutivas globales y desencadenando procesos renovadores en el entramado de las historias personales de los implicados.

Para este trabajo asistencial la conciencia mantiene la profilaxis y regeneración de su propia atmósfera energética con la atención y la lucidez puestas al servicio de rastrear y neutralizar interferencias energéticas de cualquier procedencia en cualquier ambiente donde opere.

Tiene un desafío permanente que consiste por un lado, en mantenerse totalmente integrado socialmente pudiendo ser alguien conocido e influyente en su medio y a su vez, trabajar significativamente de forma global y discreta sin hacer un alarde explícito de su tarea y sin esperar recompensas ni reconocimientos sociales por sus esfuerzos.

Mantiene la automotivación constante en sus empeños evaluando con el máximo de claridad y autocrítica la dimensión de la tarea y los resultados de su trabajo en un clima de regocijo interior intransferible e insustituible.

La recompensa a esta postura es la atmósfera de comunicación y cooperación directa que va a establecer con los colegas de la unión de procedencia, la implantación de sus saberes globales en el actual cerebro físico, el acceso a la información de sus memorias evolutivas interactivas mediante el dominio energético y el impulso evolutivo propiciado en su entorno físico y extrafísico.

CONCLUSIONES

El momento de despertar real es una etapa bisagra en la que se articula finalmente la posibilidad para la conciencia de iniciar otra espiral evolutiva de gran trabajo y responsabilidad aunque en unas condiciones donde el progreso evolutivo es mayor y sin retorno, es decir, sin recaídas, sin acumulaciones, sin repeticiones, sin dejar rastro.

La conciencia lúcida puede llegar a ser perfectamente aquel/la que termina limpiando la huella conflictiva de su historia personal por tanto, levanta un anclaje hasta entonces obligado, con la garantía de no volver a tropezar más con las rémoras rezagadas de su evolución. De esta forma el arranque en otra nueva existencia planetaria será más seguro y con mayores posibilidades de éxito en llevar a cabo su proyecto sin obstáculos.

  • La conciencia lúcida sabe lo que sabe y lo aplica. Esta es tal vez la máxima que caracteriza el despertar real de un individuo.
  • No se queda pensando en quién es, sabe que es.
  • Valora por encima de todo la importancia de la vida humana y el aprovechamiento del tiempo-vida.
  • Conjuga con éxito una serie de paradojas:
    • Vivir el presente continuo sin perder la visión de conjunto.
    • Implicarse en la acción significativa sin dejar rastro.
    • Cultivar su mundo interior sin aislarse del mundo exterior.
    • Sacar de la oscuridad el lado más luminoso.

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